ENCUENTRO ANUAL DEL GRUPO OCTUBRE FELIZ

ENCUENTRO ANUAL DEL GRUPO OCTUBRE FELIZ EN SALAMANCA

 

Doce socios del Club de golf Puerta del Sol, varios que cumplen sus años en el mes de octubre y otros amigos, se desplazaron el pasado domingo veintidós de octubre a Salamanca para celebrar el torneo anual correspondiente al 2017, en los campos de Villamayor y Zarapicos.

El grupo inició su andadura hace algunos años, con el desarrollo de un torneo anual para celebrar el cumpleaños de varios integrantes, a los que se fueron uniendo otros socios y amigos. Unos encuentros con el golf como base, aderezados con el enfoque lúdico festivo de los viajes, de la gastronomía, de las charlas y de los regalos. En resumen, de amistad.

En los años iniciales, se vinieron realizando en modalidad de un día, siendo el campo elegido el toledano de Layos, celebrando la comida posterior en el restaurante El Mulato, primero en su sede original y más tarde en la de la casa club del propio campo, cuando se hicieron cargo de la restauración. Un año, la lluvia impidió el juego y se desplazaron a la cercana  localidad de Puerto Lápice para degustar las magníficas migas y duelos y quebrantos de la venta de El Quijote.

En el año 2015 se dio el salto al torneo de dos jornadas, eligiendo los campos extremeños de Talayuela y la isla de Valdecañas, repitiendo el encuentro en 2016, sin olvidar las viandas de la Taberna del Loco de Navalmoral de la Mata.

El viaje se inició a primeras horas de la mañana del domingo, con una parada técnica en Peñaranda de Bracamonte para celebrar un almuerzo en el gastrobar Los Álamos, en el que se degustaron unas exquisiteces de tapas, regadas por un buen ribera y los preceptivos cafés

Tras registrarse en el hotel Doña Brígida, los doce jugadores distribuidos en tres partidas, saltaron al campo de Villamayor a las dos y media de la tarde, para completar sus recorridos en alrededor de cinco horas.

El campo, diseñado por Juan Catarineu e inaugurado en 1999, cuenta con una longitud de 6475 metros, siendo la primera parte plana, próxima al río y la segunda con fuertes desniveles. Presentaba en general un buen estado de conservación, con unos greenes cristalinos, que obligaban a realizar numerosos putts. Con buena temperatura y sol, una tarde de golf estupenda. Los tres primeros clasificados fueron Paco Callejón, José Fernández y Juan González Marín.

Unos aperitivos en la cafetería del hotel y unas duchas, dieron paso a una cena en el restaurante del mismo, para evitar desplazamientos. Luego de la cena, unas copas amenizaron el recuerdo de los lances del golf.

El lunes veintitrés y tras el completo desayuno del hotel, los jugadores se desplazaron al campo de golf de Zarapicos, para disputar la segunda jornada del torneo con salidas sucesivas a las nueve y media de la mañana. Un buen día de golf, fresco a primeras horas y completamente soleado.

El campo diseñado por Manuel Piñero e inaugurado en el año 1990, cuenta con una longitud de 6273 metros, discurre entre suaves colinas y presentaba buen estado de conservación, las calles de los hoyos flanqueadas por encinas y los greenes no tan rápidos como el día anterior.

Tras completar el recorrido de los dieciocho hoyos, cinco horas más tarde, comenzó el viaje de regreso a Madrid. Los tres primeros clasificados fueron José Fernández, Juan González Marín y Paco Callejón.

Una parada en Peñaranda de Bracamonte para celebrar una comida de amistad, en el restaurante El Oso y el Madroño, lugar elegido al encontrarse cerrado por descanso semanal el afamado Las Cabañas, viejo conocido de algunos asistentes.

Se procedió a la entrega de los trofeos (gentileza de uno de los asistentes) al campeón José Fernández y al subcampeón Juan González Marín, y una botella de vino magnum para el tercer clasificado, Paco Callejón. Todos los asistentes recibieron un detalle (botellas de vino, cajitas de bolas, gorras), atención de algunos participantes.

Un cumpleañero distribuyó una camiseta a cada uno de los asistentes con la leyenda: “Never underestimate an Old Man who loves Golf and was born in October. También  se sortearon varias botellas de vino, y cajitas de bolas, atención de algunos de los asistentes.

Algunas anécdotas. No se compartieron habitaciones, cada uno de los doce asistentes, dispuso de la suya. Contamos con una baja de última hora, la de Luis Ruíz. Se rompió el segundo día del torneo, consecuencia de la clasificación del primero, una de las más destacadas parejas golfísticas de hecho, para malestar de uno de sus miembros. Hubo un cierto recochineo con el número de palos de la bolsa de uno de los participantes, ya que al parecer contaba con un palo más de los que marcan las reglas. El forra bolas en esta ocasión recayó en el jugador local.

Se acordó celebrar el torneo del próximo año, también en modalidad de dos días, en el campo de Las Pinaillas (Albacete). Todos, con un año más.

Luego de la comida, el regreso a la capital, atravesando Ávila y la sierra madrileña, excepto en campeón que lo hizo a Cantabria para reunirse con otro grupo de su otra actividad.

 

Madrid, veinticuatro de octubre de 2017

Juan Manuel Matilla