LAS PINAILLAS FELIZ CUMPLEAÑOS 2018

CELEBRADO EN ALBACETE EL ENCUENTRO ANUAL 2018 DEL GRUPO CUMPLEAÑOS FELIZ

 

El domingo siete de octubre de 2018 partieron hacia Albacete dieciséis socios del Club de Golf Puerta del Sol, para celebrar el encuentro anual de 2018, disputando las partidas en el campo de Las Pinaillas en dos días.

El grupo cumpleaños feliz inició su andadura hace varios años, con el desarrollo de un torneo anual para celebrar el cumpleaños en el mes de octubre de varios integrantes, a los que se fueron uniendo otros socios y amigos. Unos encuentros con el golf como base, que son entreverados con un enfoque lúdico festivo de los viajes, del turismo, de la gastronomía, de las charlas y de los regalos. En resumen, del compañerismo y la amistad.

En un principio, los encuentros se realizaron en el día, siendo el campo elegido el toledano de Layos, celebrando la comida posterior en el restaurante El Mulato, primero en su sede original y más tarde en la de la casa club del propio campo, cuando se hicieron cargo de la restauración.

Desde el año 2015 los encuentros se realizan en dos jornadas, eligiendo los campos extremeños de Talayuela y la isla de Valdecañas, repitiendo en 2016. Y el pasado año 2017, se eligió Salamanca, jugando en los campos de Aldeamayor y Zarapicos. Este año, el destino ha sido Albacete.

La mayoría de los asistentes al encuentro, se dieron cita a primera hora de la mañana en la madrileña urbanización de Rosa de Luxemburgo para desplazarse en dos furgonetas alquiladas. Dos asistentes, utilizaron su vehículo particular, concentrándose todos en el restaurante Los Rosales de Cañada Juncosa para realizar un estupendo y reponedor almuerzo.

Tras continuar el viaje, llegaron al campo, con el fin de comenzar las partidas a primera hora de la tarde, en un día otoñal, no muy caluroso y en magnífico entorno.

El campo de golf de Las Pinaillas, está ubicado a 18 kilómetros de Albacete, y fue diseñado por el gran Severiano Ballesteros, que dejó su impronta en el lago con forma de ese entre el tee del hoyo uno y el green del nueve. Federado en el año 2002, es un campo consolidado. Se encuentra entre un bosque de pinos y en una zona de monte bajo, en la ribera del río Júcar. Presenta un paisaje levemente ondulado, con calles amplías y alfombradas, con el rought bien segado, con greenes rápidos y difíciles. Las banderas, complicadas. El estado de conservación, excelente. Cuenta con par 72, con una longitud de 6034 metros y con un slope de 131 para estacas amarillas. Es un campo que da. En definitiva, un recorrido exigente.

La modalidad de juego elegida para la primera jornada fue match play por parejas hándicap a la mejor bola, con los dieciséis jugadores distribuidos en dos equipos, tipo ryder. Actuaron como capitanes, Luis Ruiz (equipo rojo) y Juan Redondo (equipo azul) y distribuyendo los jugadores en base a la ordenación de hándicaps. El equipo rojo resultó ganador por dos puntos y medio, mientras que el azul, obtuvo uno y medio.

Luego de los partidos, un corto viaje al pueblo de Casas Ibañez, dónde los asistentes se registraron en el hotel Aros. Debidamente aseados, se desplazaron a un cercano lugar,  El Mirador, en el que se disfrutaron unas excelentes vistas del precioso pueblo de Alcalá de Júcar, con los meandros del río y las escalonadas casas blancas y con los pétreos y dominantes edificios del castillo y la iglesia. Quizás uno de los más bellos pueblos de España. Vistas en el ocaso, primero sin iluminación y, después, con ella. Una auténtica delicia.

Vistas y charlas que fueron regadas con unas cervezas, con unas copas de vino Bobal y unas viandas, que siguiendo una tradición no escrita, corrieron a cargo de los recién incorporados, los cuatro rookies.

De regreso al hotel, una magnífica cena, a cuyo término se cantó el cumpleaños feliz en honor a los cinco cumplidores, que recibieron un regalo de recuerdo, gestionado por el tesorero, así como a los dos asistentes que celebran su santo este mes. Un vino de denominación de origen Manchuela acompañó a las exquisiteces locales. También se hizo entrega a cada uno de los ocho componentes del equipo rojo de sendas cajas de bolas de una conocida marca, considerada por muchos, la mejor del mundo.

Algunos de los asistentes, antes de retirarse a descansar, dieron una vuelta por el pueblo acompañados por el lugareño Chimo Sáez, que explicó las principales características de los sitios y edificios singulares. Un pueblo con intensa vida cultural.

El lunes ocho y tras el completo desayuno del hotel, los jugadores se desplazaron al campo de golf de Las Pinaillas, para disputar la segunda jornada del torneo con salidas sucesivas cerca de las diez de la mañana. Un buen día de golf, fresco a primeras horas y completamente soleado. La modalidad de juego elegida para la segunda jornada fue stableford individual. Unas fotos de grupo con los polos diseñados para la ocasión, dejan un recuerdo.

Tras completar el recorrido de los dieciocho hoyos, cinco horas más tarde, una comida en el restaurante de la casa club, con la degustación de unos entrantes y del estupendo gazpacho manchego.

Se procedió a la entrega de los premios (bolsas de comestibles ibéricos) para el campeón José Fernández, el subcampeón Alberto Castor y el tercer clasificado, Juan Redondo. Para cuya determinación se había previsto una fórmula integradora tanto de los resultados grupales, como de los individuales. Además, el campeón recibió un bonito regalo, gentileza del “manitas” del grupo, Ángel Luis Ibañez, que sobre una antigua caja de madera de puros cubanos, había incluido una docena de bolas de golf de diferentes campos en los que ha organizado torneos el Puerta del Sol.

También se entregaron los premios establecidos en la segunda jornada en los hoyos 7, 12 y 17, para la bola más cercana, que recayeron en José Fernández, Juan Redondo y Miguel Ángel Arroyo, respectivamente y el drive más largo, en el hoyo 16, que fue para Luis Ruiz. Dos botellas de vino de las bodegas Inurrieta, gentileza de Pepe Fdez-Beaumont, una de Oporto con vaso, atención de Ángel Alonso y un estuche de cata de vinos con un reloj de bolsillo, atención de Paco Callejón. El premio al forra-bolas, un estupendo melón manchego, fue a para a Paco Gª Herguedas.

Todos los asistentes recibieron una botella de vino de D.O. Manchuelo, gentileza del participante local. También se sortearon seis botellas de vino riojano de Alcanadre, atención de Diego Callejón, un estuche de cata de vino, y dos relojes de bolsillo, atención de Paco Callejón y una botella de coñac y otra de whisky, atención de dos de los asistentes, así como un green fee, gentileza del campo.

Acto seguido, comenzó el rápido viaje de regreso a Madrid para devolver a tiempo las furgonetas alquiladas.

Algunas anécdotas. No se compartieron habitaciones, cada uno de los dieciséis asistentes, dispuso de la suya. Contamos con dos bajas de última hora, la de Carlos Sánchez y la de Manolo Camacho, a los que recordamos. Los viajeros de la furgoneta Mercedes destacaron por sus continuas charlas y debates, mientras que los de la Wolswagen, recordaban a los sonidos del silencio, para desesperación de su conductor. Buena experiencia la del uso de las furgonetas, aunque el conductor de una de ellas hiciera un adelantamiento, digamos que delicado, mientras que el otro, haciendo la goma en gran parte del viaje de regreso. La escasa disciplina de algunos, que no portaban los polos de los colores asignados el primer día para los equipos. Hubo un intenso debate sobre las posibilidades que permite la regla 26 sobre los obstáculos de agua. La estupenda camaradería hizo que floreciera la solidaridad entre los ganadores y perdedores de la ryder.

Se acordó celebrar el torneo del próximo año, también en modalidad de dos días, en el campo de Soria. En el 2019, todos con un año más.

 

Madrid, nueve de octubre de 2018

Juan Manuel Matilla